X: @nm_freddy Cada dos años se celebran en los Estados Unidos las llamadas elecciones de medio término. Son una consecuencia de disposiciones constitucionales y se realizaron por primera vez en 1790, siendo presidente George Washington. La intención de sus redactores era de una racionalidad muy práctica, dado que el mandato presidencial es de cuatro años, había que dotar al ciudadano de la facultad de producir cambios en la orientación del Estado, de ser necesario, sin tener que esperar hasta el final del período. Por esta razón los llamados «padres fundadores» asumieron como parte esencial del sistema de «pesos y contrapesos» la renovación de ambas cámaras. En el caso de la Cámara de Representantes, sus 435 miembros representan la totalidad de los distritos que conforman al país, y se renueva en su totalidad. En el caso de la Cámara del Senado, que cuenta con 100 senadores, dos por cada estado sin importar su tamaño o población, la renovación es de aproximadamente un tercio de sus miembros cada dos años. De manera que el martes 3 de noviembre de 2026 se renovarán unos 35 senadores, incluyendo al que sustituirá a Marco Rubio por el estado de Florida. También ese día se elegirán 36 gobernadores estatales y tres gobernadores territoriales, además de múltiples autoridades estatales y locales. ¿Qué puede determinar un cambio en la correlación de fuerzas de ambas cámaras? Para las más reconocidas encuestadoras del país, tradicionalmente entre el 45% y el 47% de los votantes lo hace por los demócratas y entre el 44% y el 46% por los republicanos, existiendo un porcentaje que oscila entre el 7% y el 12% que se asume como independiente. Pero ciertamente el nivel de abstención electoral que se ha hecho crónico en las elecciones de Estados Unidos juega un papel importante, siendo mayor casualmente en las de medio término. De hecho, hay estudios que demuestran cómo ese abstencionismo puede alterar radicalmente la elección en los distritos. También algunos estudios indican que
Fuente: Tal Cual — Ver nota original